Soy Malena Seiguer, argentina y licenciada en Ciencias Matemáticas por la UBA. Me acerqué a la joyería a partir del descubrimiento de la arcilla polimérica en 2012, a través de un libro de actividades de mis hijas. Ese primer acercamiento despertó una fascinación duradera por un material tan versátil como lúdico, que invita a explorar sin límites.

La arcilla polimérica es una masa moldeable disponible en blanco y en múltiples colores. Es resistente, liviana y permite combinar pigmentos, texturas y técnicas que pueden generar desde efectos controlados hasta resultados más orgánicos y espontáneos. Tras su cocción en horno, se convierte en piezas firmes y livianas: perfectas para la joyería contemporánea.

En 2019, con ganas de ampliar mi lenguaje material, comencé a trabajar también con metales en el taller de Patricia Gallucci, donde continúo aprendiendo hasta hoy.

Todas las piezas que realizo en arcilla polimérica están hechas completamente a mano. Por eso, incluso cuando comparten paletas o formas, cada una es única. Si bien la arcilla puede lavarse con agua y jabón, algunas piezas llevan pigmentos, esmaltes u otros tratamientos que requieren cuidados particulares.
Siempre es importante revisar las recomendaciones específicas de cada joya.